lunes, 11 de enero de 2010

Empresarios sin escrúpulos



Estamos en tierra derecha de lo que en Chile se denomina la celebración del bicentenario, del cual ya se vienen preparando una serie de festejos a nivel nacional de nuestra vida independiente como nación de la corona española. Y hay un aspecto que no se puede negar, el desarrollo económico que Chile a sostenido por más de 20 años, que por cierto, no llega a toda la población, si no más bien, se concentra en grades metrópolis de cemento fusionadas con paneles de vidrios de cientos de metros de alto que se estacan en los barrios pudientes de nuestras ciudades y excluyen de manera grosera a las personas que ayudan diariamente a forjar sus destinos, transformándolos solo en números que son aplicables a la “estadística de la masa”.
A raíz de los frutos económicos que Chile como país ha sabido llevar a las arcas financieras privadas y estatales, es que las empresas de todo tipo han florecido como callampas después de una lluvia de primavera, las cuales van 5 o 10 años más adelante que la lenta legislación que pueda ponerles freno a sus ambiciones de generar recursos a costa del proletariado pobre económica y mentalmente.
Es así que, amparados tras un séquito de abogados dispuestos a pasar por sobre sus propios clientes y trabajadores, estos conglomerados económicos, se coluden incluso con la autoridad de turno para poder estafar y arrancar. Empresas que a estas alturas son casi los buques insignias de la estafa, el robo y el descaro hacia su clientela como D & S, LAN o las compañías de Telefonía celular como Claro y Telefónica, han logrado montar verdaderos imperios a través de un servicio muchas veces deficiente o derechamente negligente-culposo.
Cuando se destapó el caso de el laboratorio B. Braun Medical con su defectuoso producto ADN Nutricomp, se vio la última espina clavada en el corazón de quienes confiaron la vida de sus seres queridos en manos de estos cerdos que no tienen ni un empacho en decir que “ellos ya habían detectado la “anomalía” y que habían advertido a tiempo a las autoridades para que retiraran el producto del mercado”, situación desmentida por La Subsecretaria de Salud Pública, Jeannette Vega, en declaraciones a TVN el día 18 de enero del 2008. ¿Qué pasó con este suplemento alimenticio?, este laboratorio estaba encargado de fabricar este suplemento, el cual venía rotulado en forma errónea con respecto a la cantidad de potasio que debía contener, lo cual llevó a que los pacientes que lo consumieron a presentar cuadros de debilidad muscular, letargo, vómitos, arritmias y que en 7 casos causó la muerte. Ya a mediados de Mayo del 2008 se pedía la prisión preventiva para 3 Ejecutivos de la empresa, se trata de Roberto Oetiker Luchsinger (gerente general), Egon Hoffman Soto (jefe de laboratorio) y Ezzio Olivieri Diaz (jefe de control de calidad). Por su parte, el presidente del directorio de la empresa, Mario Kossatz, dijo que van a asumir toda la responsabilidad. "En nombre de la empresa yo pido perdón, sabemos que hubo daños, sufrimientos, la empresa lamenta profundamente aunque no se confirme su participación".
¿Qué hay detrás de este “Mea Culpa” tan superficial?, ¿Qué pasa con quienes están destinados a servir a su clientela, pero no como un simple negocio con la actitud de “si no le gusta la atención, cámbiese al almacén de al lado”, si no que en sus manos y en “su profesionalismo” esta la vida de quienes confiaron a sus seres queridos?, ¿Solo habrá un presidio menor?, ¿Pena remitida?, ¿Firma Quincenal en el patronato de reos?, ¿Con que pena EJEMPLARIZADORA se puede reparar el daño efectuado a quienes en forma NEGLIGENTE restaron 70 veces el Potasio requerido para poder aliviar las enfermedades de sus pacientes en pos de “reducir los costos?, medicamento por cierto, recetado bajo prescripción médica. Las penas en nuestro país deben de ser fuertes y directas, pero como no lo son, como la gran mayoría de los abogados de mi país luchan solo por quienes les alimentan sus billeteras con sueldos que sobrepasan en gran medida sus “principios” éticos y luchan por distorsionar una realidad hasta dejar estos aberrantes casos reducidos a su más mínima expresión, AQUÍ NO VA A PASAR NADA!!!, porque los ejecutivos con nombres rimbombantes, con carreras “profesionales”, adictos a postular mediante el pituto y no bajo la meritocracia, volverán nuevamente a estar en un par de años más no solo bajo la lupa de quienes hoy los estamos observando atentamente, si no que volverán a dirigir a otra empresa, donde al igual que las antes mencionadas D&S, LAN, TELEFONÍA MÓVIL Y EL SECTOR RETAIL. Olvidarán su pasado y a quienes estuvieron con ellos, serán capaces de cambiar sus autos, sus vidas e incluso sus familias, con tal de empezar de cero sin que sean cuestionados, porque podrán robar, mentir y asesinar en nombre del dinero, pero su estilo de vida, aquel que los llevó a donde están, no estarán jamás dispuesto a dejarlo y será bajo juramento secreto que volverán al ruedo una vez que pase la tormenta y verán la forma de estructurar mediante oficio un nuevo negocio que sea capaz de pasar por alto los vacío legales de nuestra legislación y que los posicionará en la cima de Los Malls, las cuentas bancarias gold y el “roce” con gente de su mundo, mientras las familias que luchan aún por salvar las vidas de quienes se vieron gravemente afectados, están en la lucha constante…y peor aún, quienes murieron bajo la esperanza de gente que no tiene los cojones suficientes como para ponerse la pistola en la sien y auto marginarse de el mundo de los honrados, para siempre.
En Argentina hay una situación similar con una mafia de medicamentos adulterados, los cuales se vendían de manera ilegal y clandestina, estos medicamentos servían para paliar los efectos de tres enfermedades, cáncer, sida y hemofilia. Hoy se sabe que al estar en mal estado, lejos de paliar las consecuencias de las graves enfermedades indicadas, precipitaban las dolencias de las mismas. La justicia Argentina lleva más de 10 años investigando al menos 500 casos de robos, adulteración y falsificación de los medicamentos encontrados. Lo malo, es que el principal sospechoso, el empresario Néstor Lorenzo (Vinculado con la muerte de tres empresarios del rubro y con donaciones a la campaña de la señora Kirchner el 2007), fue detenido y puesto en libertad en menos de un día. Es de esperar, que la justicia Argentina, con menos pelos en la lengua que la Chilena, de un ejemplo a seguir con estos mal nacidos que pululan, a ambos lados de la cordillera para que situaciones como esta no se vuelvan a ver nunca más, ni tampoco estos empresarios.

Y así también podríamos sumar a la lista a los mega empresarios Chilenos dueños de las 3 cadenas de farmacias más grandes de Chile, Salco brand, Farmacias Ahumada y Cruz Verde, acusadas de coludirse con los precios de al menos 222 medicamentos para así subir sus tarifas en forma igualitaria e incrementar las deudas de sus consumidores.
También están los cara duras ( en Chile más conocidos como “carerajas”) de los dueños de las isapres, entidades encargadas de extirpar por ley el 12 % de los sueldos brutos de todos los trabajadores Chilenos, que reclamaron por que se destaparon miles de casos de licencias medicas falsas que otorgaban médicos a pacientes que no tenían las dolencias que las mismas indicaban, dejando millonarias pérdidas en las empresas. Bien es cierto que se detectó una anomalía de parte de los consumidores (coludidos con los médicos) hacia las isapres, pero lo que más llamó la atención, fue que los empresarios de la salud, argumentaron que con el dinero que se dejó de recaudar, se podrían haber construido en Chile al menos “7 hospitales de lujo para la población más pobre”… ¿Cuando estos mal nacidos se han preocupado de la salud pública si su sistema es privado?. Ahora se preocupan de sacar cuentas que no podrán ser cuando en realidad, si un trabajador deja de cotizar dinero en sus entidades, son expulsados en forma abrupta de sus negocios por no ser rentables…¡SON MUY CARERAJAS!
Empresarios de la salud, empiecen a pensar que les pueden dejar a sus hijos, si la deshonrra de vivir con un dinero manchado con sangre o el honor de morir colgado de la viga de un puente aceptando la culpa de sus hechos.