
Sobre las declaraciones de Monseñor Tarcisio Bertone, solo me queda demostrar mi más amplia repugnancia hacia tamaña muestra de estupidez, arrogancia y falta total de autocritica de un representante de la iglesia católica (no cualquier representante, es el numero 2). Al relacionar directamente la Pedofilia con la homosexualidad, esta pasando un problema de marca mayor a un grupo de personas que en su gran mayoría no se relacionan con la pedofilia, es más, si es por atribuir malas acciones a la Iglesia, de esas que llegan de extremo a extremo, desde el momento de su concepción hasta nuestros dias, se le pueden atribuir al expansionismo religioso los asesinatos de aborígenes alrededor de latinoamerica llevándolos a niveles de genocidio, aplastamiento total de las culturas originarias, castración, depravación, silencio culposo (en el "holocausto judío"), homosexualidad, pedofilia, estafas con bonos falsos, alianzas con la mafia napolitana y el facismo de Mussolini, asesinatos de sus propios papas (Juan Pablo I), traslado y ocultamiento de sus delicuentes pederastas, estafadores alrededor del mundo, creando así una de las primeras redes internacionales de mafias...todos estos crímenes, amparados en la impunidad vaticana y respaldados alrededor del mundo bajo el alero de la bondad de el mensaje de Cristo, no solo demuestra una impunidad moral si no también la arrogancia de quien sabe no será juzgado por que dice creer en una "justicia superior".
Entonces, ¿Por que el Vaticano se da el lujo de cometer actos que están dentro de lo ilegal, alrededor del mundo y no demostrar culpabilidad?, Simple, por que en los países donde tiene jurisprudencia, es en los países donde las leyes están basadas en la moral católica y por ende existe desde los propios países una absolución moral a priori de cualquier delito que pueda cometer un "hijo de dios". Alguien puede llegar a imaginarse al estado Vaticano cometiendo este tipo de atrocidades en un país donde prima el Islam. Pueden pasar por ingenuos, pero no por idiotas.
La revisión no viene ni de adentro ni de sus fieles, siempre viene de quienes se sienten más afectados, en este caso, de la propia comunidad gay que obviamente no representan los "valores ni los principios católicos", entonces, ¿que podría hacer la comunidad cristiana que se sienta afectada por semejante muestra de arrogancia?, más que criticar, es acusar, demandar respuestas lógicas de sus representantes locales, exigirles que se pronuncien con respecto a si realmente se sienten representados por sus cúpulas o difieren en el pensar de ellas. No esperar a que estos verdaderos monstruos de la confusión y la desinformación sigan gobernando el pensar de la masa creyente, por que aún en estos tiempos, donde la información flota y se respira en forma constante, se les puede enjuiciar a ellos, los guardianes de la moral, perfectamente se les puede encausar por el camino de la rectitud y las buenas costumbres, aunque suene paradójico, así están las cosas hoy por hoy, al maestro se le puede criticar, al juez se le puede condenar y a la vieja, obsoleta, inculta y obsecada iglesia católica se le puede hechar al olvido. No pidan más crédito señores del vaticano, solo demuestren con un silencio obediente y respetuoso cuando se les confronte con la justicia terrenal, que de la divina...ya tendrán tiempo.