domingo, 8 de agosto de 2010

No diga evasión…diga ELUSIÓN.





Junio del 2010, en plena fase clasificatoria del mundial de futbol de Sudáfrica, Chile juega, convence y gana, con un juego directo y ofensivo, lo cual tiene al país en casi su totalidad atento a lo que haga la selección de Futbol, logros importantes ad-portas de clasificar a segunda fase, Logros que no se conseguían hace 48 años, como era ganar un partido en un mundial por parte del seleccionado Chileno. Chile se ve a sí mismo casi como un país que puede llegar a ser campeón del mundo, que con dos partidos ganados, ha volcado a las calles a más de un millón de chilenos en todo el país solo para festejar.

Tanta algarabía, festejos y fe ciega en un seleccionado que aún no ha ganado nada, hace eco en un problema reciente que nuestro pueblo aún no supera y es que no han pasado más de seis meses y aún está latente el terremoto que dejo gran parte del centro y sur de Chile en el piso, con gente que lo perdió todo, con personas con problemas, con familias que existen y que su sufrimiento también existe y aún no es mitigado. El problema aún perdura y es bueno mitigar el dolor con una alegría, pero es pernicioso esconder la tierra bajo la alfombra, porque no se soluciona nada.

Las empresas se han comportado a la altura de las circunstancias y no han defraudado, especialmente sus intereses económicos han crecido con todo aquel bendito evento “extra programático” que se les pone por delante. Porque si han sabido profitar con días dedicados a la inocencia infantil (Día del niño, Navidad), también han creado toda una maraña de eventos “dedicados” a algún personaje de la familia, como el día de la Madre o del Padre…si hasta crearon el día de la sopa!!!. No es descabellado pensar que el terremoto les vino como anillo al dedo a muchos empresarios y personas del ámbito económico, por que supieron sacar ganancias del dolor y el sufrimiento ajeno, creando campañas con un denominador común “La solidaridad” y canjeando directamente una “ayuda” a cambio de una compra mayor, en dos palabras…NEGOCIO REDONDO.

Y si de negocios se trata, nuestro presidente no podía estar ajeno ni de sus casi extintos negocios ni menos, de la farándula que rondo por los días del mundial al seleccionado de futbol Chileno. Estuvo en primera fila viendo el partido con los pueblos más afectados por el terremoto y posterior maremoto. Pero hay un “pequeño” aspecto que se ha pasado prácticamente por alto, el tema de la venta de sus acciones de LAN (Lan Chile) pasó casi sin pena ni gloria, dejando una estela de dudas sobre un término, un “simple” término que dicta la paradójica línea que le significó perder al estado 50 millones de dólares, si cree que exagero, se lo repito…50 MI-LLO-NES DE DO-LA-RES!!!.

La venta de las acciones de LAN no significó una ganancia en absoluto para las arcas fiscales, ya que usó un artilugio legal que llama “ELUSIÓN” y no EVASIÓN. Piñera se acogió al artículo 18 de la Ley de Rentas, una normativa que existe desde 2001 y que contempla incentivos tributarios a las ganancias obtenidas en el mercado de capital. Un procedimiento legal le permitió ahorrar 50 millones de dólares en pago de impuestos.

Cuando alguien tiene utilidades tiene que pagar impuestos por ellas, pero Piñera no vendió las acciones de la sociedad Axxion, sino que vendió la sociedad completa a Bethia, por lo que eludiría el pago de impuestos. Este procedimiento es legal y cotidiano en el mercado de valores.

Tan legal que muy poca gente (me incluyo) sabíamos de esta clausula. Pero no deberíamos por que saber una terminología tan rebuscada y maldita, la macro economía es para quienes trabajan en ella, no para el trabajador. Pero no se excusen después que el país necesita más horas extras, menos sindicatos y más obediencia del estilo “cabeza-agachada”, lo que se necesita es más transparencia de quienes rigen los destinos económicos de cientos miles de personas en este país, menos excusas marginales y más compromiso social, que no venga solo de la mano de la Teletón o de el aprovechamiento de un desastre natural para salir mostrando abultados cheques que en su gran mayoría, es dinero recolectado atraves de sus ventas y no de su “generosidad” mal sana y aprovechamiento de último momento.

Las cifras no mienten, el desastre que trajo el terremoto y posterior maremoto le costara a Chile unos 30 mil millones de dólares, cifra que ni con 20 teletones en el año se puede alcanzar. Una cosa si es segura, los 50 millones de dólares que el Señor Piñera, actual presidente de la republica de Chile se ahorró de tributar al estado que el mismo está manejando, solo me dejan dudas de cuál es su real intención en dicho cargo, me hago eco de las palabras dichas por Hermogenes Perez De Arce, (ex correligionario de la alianza política que está tras el triunfo de Piñera) al referirse a la también real intención del Presidente de la Republica, “¿Será que solo busca información privilegiada para su futuro retiro?”. Ante tanta desconfianza, no es bueno solo afirmar este problema solo en el presidente en ejercicio (empresario también), porque si esta figura legal de la “Elusión” es aplicable, es más común de lo que uno debería pensar, por lo tanto, si así fuera, cuantos cientos de millones de dólares se evaden en impuestos a el estado bajo esta parafernálica y obtusa figura legal que ampara derechamente LA EXVASIÓN TRIBUTARIA.

Si vamos a hablar como hombres, entonces los primeros que deberían hacerlo son quienes se hacen cargo de los destinos del país y dejar los eufemismos pendejos y mal habidos de lado, como siempre, empresarios llorones que rasgan vestiduras cuando les roban un alfiler, pero que mienten descarada y sostenidamente cuando de pagar se trata.

Así es como Chile logró pasar a segunda fase del Mundial de Sudáfrica, comiéndose una boleta de 0-3 en contra, con un Brasil que no dio para ganarle a Holanda, y así también, es que todos volvimos a nuestra cotidiana normalidad, con nuestros trabajos normales y nuestras vidas normales, mientras el estado hace shows mediáticos para distraer la atención de cómo el presidente de la republica y sus secuaces no pagan lo que deben pagar, ELUDEN y no EVADEN. Si yo “ELUDO” el pago de un mísero chocolate en el supermercado, me llevan preso mínimo por un fin de semana, si el presidente “ELUDE” el pago de 50 millones de dólares en tributos al estado, no le pasa nada, total, no hay maquinaria estatal que no pueda tapar el sol con un dedo, ni mundial de futbol que no mantenga alienadas las mentes de quienes no pretenden entender que el estado sistemáticamente…NOS ESTA CAGANDO.